{"id":15327,"date":"2023-08-18T14:27:16","date_gmt":"2023-08-18T17:27:16","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistahcsm.coc.fiocruz.br\/english\/?p=15327"},"modified":"2023-09-10T10:55:40","modified_gmt":"2023-09-10T13:55:40","slug":"la-ciencia-en-argentina-y-sus-demonios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistahcsm.coc.fiocruz.br\/english\/la-ciencia-en-argentina-y-sus-demonios\/","title":{"rendered":"La ciencia en Argentina y sus demonios"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Gustavo Vallejo| Investigador Independiente del CONICET, Profesor en la Universidad Nacional de La Plata<\/p>\n<div id=\"attachment_15328\" style=\"width: 258px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-15328\" class=\"wp-image-15328\" src=\"http:\/\/www.revistahcsm.coc.fiocruz.br\/english\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/Gustavo-Vallejo.jpg\" alt=\"\" width=\"248\" height=\"331\" \/><p id=\"caption-attachment-15328\" class=\"wp-caption-text\">Gustavo Vallejo<\/p><\/div>\n<p>El 13 de agosto pasado se celebraron en Argentina las PASO (elecciones Primarias, Abiertas, Simult\u00e1neas y Obligatorias), sistema que permite seleccionar los candidatos de cada fuerza en una competencia electoral. Tambi\u00e9n ofrece un sondeo fehaciente para las elecciones posteriores, en este caso la de car\u00e1cter presidencial que se celebrar\u00e1 en octubre pr\u00f3ximo y si ning\u00fan candidato alcanzara el 45%, o el 40% con m\u00e1s de 10% de ventaja a quien lo secunde, proseguir\u00eda un balotaje entre las dos fuerzas m\u00e1s votadas. Con lo cual, lo sucedido fue el inicio de un proceso electoral que tendr\u00e1 al menos un nuevo episodio definitorio. Pero lo que sucedi\u00f3 all\u00ed, a pesar de no definir nada aun, gener\u00f3 un estado de conmoci\u00f3n, cuanto menos en \u00e1mbitos como el cient\u00edfico. Una fuerza pol\u00edtica novata, que irrumpi\u00f3 para romper la l\u00f3gica del sistema imperante, incluida la Constituci\u00f3n Nacional y consensos democr\u00e1ticos forjados desde la salida de la \u00faltima dictadura en 1983, se alz\u00f3 con la victoria con el 30% de los votos.<\/p>\n<p>El nombre del candidato victorioso es Javier Milei, el pol\u00edtico que m\u00e1s tiempo ocup\u00f3 en medios masivos de comunicaci\u00f3n durante la cuarentena decretada por razones de salud p\u00fablica ante la Pandemia de Covid 19. Tiempo que aprovech\u00f3 para atacar ambas cuestiones, la cuarentena a la que ve\u00eda restringir injustificadamente la libertad, y la existencia misma de una Pandemia ante un mal que no merec\u00eda mayores cuidados. La vacunaci\u00f3n, despu\u00e9s, fue luego otro motivo de virulentos ataques.<\/p>\n<p>La popularidad alcanzada en aquel momento, le permiti\u00f3 hacer llegar su posicionamiento a otros pa\u00edses. Desde las redes en unos casos y presencialmente en otros, acompa\u00f1\u00f3 en los Estados Unidos a Trump en su intento de reelecci\u00f3n, a Vox en Espa\u00f1a, a Bolsonaro en Brasil y al pinochetista Kast en Chile. Completar\u00eda as\u00ed una saga de ultraderechistas trasnochados, aunque la calificaci\u00f3n gen\u00e9rica no puede pasar por alto las fuertes particularidades locales. La novedad que ofrece Milei a la argentina consiste en presentarse como un \u201cLibertario\u201d que busca romper todo lo que la llamada \u201ccasta pol\u00edtica\u201d gener\u00f3 en detrimento del ciudadano com\u00fan. Verborr\u00e1gico y desmesurado, Milei es un personaje que exuda excentricidad para que su sola presencia se vuelva espect\u00e1culo.<\/p>\n<p>El \u00e9xito en las elecciones pasadas lo llev\u00f3 a reanudar su raid por los medios para demostrar que tras haber logrado llamar la atenci\u00f3n por sus formas, detr\u00e1s de ellas existe un novedoso plan de gobierno.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 cosas nuevas tiene Milei para ofrecer a la ciudadan\u00eda? Lo que en campa\u00f1a llam\u00f3 metaf\u00f3ricamente (y no tanto) \u201cplan motosierra\u201d, fue explicitado y cuando lo hizo plante\u00f3 que bajo su presidencia eliminar\u00eda el CONICET, fundamentando esta decisi\u00f3n en preguntas ret\u00f3ricas: \u201c\u00bfQu\u00e9 productividad tiene? \u00bfQu\u00e9 han generado los cient\u00edficos?\u201d<\/p>\n<p>La reacci\u00f3n de cient\u00edficos teniendo que explicar lo obvio, que la ciencia es necesaria para la sociedad, tambi\u00e9n creo que merece ser complementada con la apoyatura de una mirada que, pensando hist\u00f3ricamente, aporte algunos datos mas sobre Milei, y sobre c\u00f3mo fue tratado el CONICET por un tipo de liberalismo que aflora recurrentemente en Argentina para presentarse una y otra vez como una nueva pol\u00edtica. En este sentido, vale la pena insistir en se\u00f1alar que la ciencia no es un constructo aut\u00f3nomo de la pol\u00edtica, y que en todo caso existen pol\u00edticas con las que ella puede alcanzar determinados niveles deseados de autonom\u00eda y otras con las que no.<\/p>\n<p>El CONICET, organismo central de promoci\u00f3n de ciencia y t\u00e9cnica en Argentina, naci\u00f3 en febrero de 1958 por impulso de Bernardo Houssay, quien recibi\u00f3 el Premio Nobel en 1947. Su estructura reconoc\u00eda los antecedentes de Consejos cient\u00edficos como el CSIC de Espa\u00f1a (creado en 1939 a partir de la Junta para la Ampliaci\u00f3n de Estudios y la Instituci\u00f3n Libre de Ense\u00f1anza), el CNRS de Francia (1939), el INIC de M\u00e9xico (1950) y el CNPq de Brasil (1951).<\/p>\n<p>Pero a poco de nacer comenzaron los embates, que obedec\u00edan a la ilimitada expansi\u00f3n de un dogma econ\u00f3mico. La libertad era el principio y el fin de una forma de entender la econom\u00eda a la que deb\u00edan supeditarse las dem\u00e1s cuestiones, como la misma democracia y el respeto por la vida. Dictaduras militares, con breves interregnos democr\u00e1ticos, colocaron en un per\u00edodo extendido hasta 1983 a aquella particular forma de entender la libertad como la aplicaci\u00f3n taxativa de preceptos econ\u00f3micos que ten\u00edan un car\u00e1cter supraconstitucional. Subyac\u00eda all\u00ed una pregunta ret\u00f3rica que como precuela de lo que hoy dice Milei planteaba: \u201c\u00bfpara qu\u00e9 tiene que producir ciencia un pa\u00eds subdesarrollado como Argentina?\u201d.<\/p>\n<p>Si en una divisi\u00f3n internacional del trabajo, le correspond\u00eda a Argentina ser \u201cel granero del mundo\u201d y el gran exportador de carne a pa\u00edses desarrollados, depositar energ\u00edas del Estado en otra actividad como la ciencia debilitaba ese rol central que deb\u00eda cumplir.<\/p>\n<p>Con lo cual, una generaci\u00f3n de notables cient\u00edficos liderada por Houssay llevaba a Argentina a un sitial de grandes reconocimientos internacionales, mientras a la vez, su clase dominante no dejaba de considerar a esa actividad como innecesaria. De ello deriv\u00f3 un pa\u00eds con dos caras: la de la integraci\u00f3n a importantes redes cient\u00edficas, y la que generaba las condiciones para alcanzar la tasa de mayor cantidad de investigadores en el exterior por habitante.<\/p>\n<p>Entre cient\u00edficos altamente capacitados que debieron abandonar el pa\u00eds, C\u00e9sar Milstein fue el primer caso emblem\u00e1tico. Milstein en 1961 inaugur\u00f3 el Departamento de Biolog\u00eda Molecular del Instituto Malbr\u00e1n de Buenos Aires, cuando se incorpor\u00f3 al CONICET. Al a\u00f1o siguiente, tras un golpe de estado, debi\u00f3 abandonar el pa\u00eds por hab\u00e9rsele exigido un certificado de buena conducta que nunca pudo obtener: lo exped\u00eda la Polic\u00eda Federal, ante la cual Milstein era un \u201csujeto peligroso\u201d por su origen jud\u00edo y por haber tenido militancia en el anarquismo. El Instituto Malbr\u00e1n, donde se desempe\u00f1aba fue desmantelado, ech\u00e1ndose por tierra un vasto programa de producci\u00f3n de sueros y vacunas que el pa\u00eds requer\u00eda y laboratorios internacionales estaban dispuestos a proveer. Milstein recodar\u00eda las palabras de uno de los ide\u00f3logos de estas acciones, Tiburcio Padilla: \u201custedes son chicos muy buenos, cient\u00edficamente de mucho nivel. En este pa\u00eds no tienen futuro \u00bfpor qu\u00e9 no se van? Los intelectuales se tienen que ir, porque es mejor que se vayan. Si son todos comunistas y jud\u00edos\u201d.<\/p>\n<p>El caso de Milstein se multiplic\u00f3 tras otro golpe de estado, celebrado en 1966, que gener\u00f3 la \u201cnoche de los bastones largos\u201d, episodio en el que las fuerzas de seguridad irrumpieron en la Universidad de Buenos Aires obedeciendo un decreto-ley del presidente de facto, Juan Carlos Ongan\u00eda, que instaba a \u201celiminar las causas de la acci\u00f3n subversiva\u201d en la Universidad. Entre simulacros de fusilamiento fueron sacados a bastonazos, autoridades y profesores en ejercicio de sus funciones para ser encarcelados por unos d\u00edas y finalmente reemplazados. El saldo fue la salida del pa\u00eds de unos 1.500 investigadores. Milstein caracterizar\u00eda a los episodios sufridos en 1962 en el Instituto Malbr\u00e1n como una especie de inicio de una \u201cnoche de los bastones largos anticipada y gradual\u201d.<\/p>\n<p>En la Universidad de Buenos Aires, Manuel Sadosky, hab\u00eda puesto en funcionamiento a \u201cClementina\u201d, la primera computadora universitaria de Am\u00e9rica Latina, adquirida con el apoyo del CONICET, y con la que llev\u00f3 a cabo importantes investigaciones en matem\u00e1ticas, ciencias sociales y econom\u00eda. Tras la \u201cnoche de los bastones largos\u201d \u201cClementina\u201d fue destruida.<\/p>\n<p>Aun dentro de este contexto tan desfavorable, la ciencia argentina pod\u00eda generar nuevos logros. En 1970, Federico Leloir, obtuvo el Premio Nobel de Qu\u00edmica.<\/p>\n<p>En consecuencia, fue consolid\u00e1ndose una gran paradoja consistente en que los grandes reconocimientos iban de la mano del exilio de investigadores, por razones econ\u00f3micas y\/o ideol\u00f3gica, aunque despu\u00e9s de la dictadura surgida en 1976 lo segundo pas\u00f3 a prevalecer dr\u00e1sticamente.<\/p>\n<p>Con el retorno de la democracia en 1983, sobrevino un gran optimismo que r\u00e1pidamente se fue desvaneciendo al evidenciarse que, los condicionamientos dejados por la dictadura militar, especialmente por una desorbitante deuda externa, impedir\u00eda concretar los planes previstos para revitalizar la ciencia. Igualmente, Manuel Sadosky, quien hab\u00eda retornado de su exilio para colocarse al frente de la gesti\u00f3n cient\u00edfica nacional, no ces\u00f3 en su intento por conseguir que la mayor cantidad posibles de cient\u00edficos emigrados volviera al pa\u00eds. Uno de ellos mereci\u00f3 su mayor atenci\u00f3n, era Milstein, quien en octubre de 1984 obtuvo el Premio Nobel por su descubrimiento de los \u201canticuerpos monoclonales\u201d. Sadosky intent\u00f3 sin \u00e9xito repatriar a Milstein, pero consigui\u00f3 que organizara y capacitara en grupos cient\u00edficos de alto nivel internacional en \u00e1reas bastante incipientes en la Argentina como era la Biotecnolog\u00eda. El otro frente importante con el que tuvo que lidiar Sadosky era el de las graves situaciones de discriminaci\u00f3n ideol\u00f3gica y corrupci\u00f3n internalizadas por los usos del CONICET que hab\u00eda hecho la dictadura.<\/p>\n<p>Mientras la ciencia se interpelaba a s\u00ed misma para esclarecer graves delitos, por fuera de esta estructura, organismos de derechos humanos impulsaban la creaci\u00f3n de nuevos espacios cient\u00edficos. En 1982, en la b\u00fasqueda de certezas cient\u00edficas para la identificaci\u00f3n de ni\u00f1os apropiados, las Abuelas de Plaza de Mayo dieron en Estados Unidos con el genetista V\u00edctor Penchaszadeh, quien inici\u00f3 investigaciones que conducir\u00edan a un extraordinario hallazgo: la identificaci\u00f3n de parentescos en ausencia de una generaci\u00f3n, a trav\u00e9s de lo que se dio en llamar \u00cdndice de Abuelidad, aquello que en la Justicia pas\u00f3 a ser la prueba cient\u00edfica incontrastable de filiaci\u00f3n entre abuelo y nieto. Estos avances pudieron plasmarse luego de que Alfons\u00edn creara la Comisi\u00f3n Nacional sobre Desaparici\u00f3n de Personas (CONADEP) y a trav\u00e9s suyo el gobierno solicitara una colaboraci\u00f3n de la <em>American Association for the Advancement of Sciences<\/em>, que redund\u00f3 en la creaci\u00f3n de la primera base de datos gen\u00e9ticos en el Hospital Durand de Buenos Aires, y del primer equipo de antrop\u00f3logos forenses bajo la direcci\u00f3n del antrop\u00f3logo Clyde Snow. De all\u00ed nacer\u00edan el Banco Nacional de Datos Gen\u00e9ticos y el Equipo Argentino de Antropolog\u00eda Forense.<\/p>\n<p>Pero nuevamente el fundamentalismo del dogma liberal en lo econ\u00f3mico reaparec\u00eda en 1989, con la asunci\u00f3n en Carlos Menem en la presidencia de la naci\u00f3n. Fue una pol\u00edtica de Estado seguir al pie de la letra el Consenso de Washington y aplicar un programa atento al lugar que en el concierto de las naciones fatalmente le correspond\u00eda ocupar a la Argentina y al tradicional papel de las oligarqu\u00edas urbanas de pa\u00edses atrasados, m\u00e1s interesadas en importar que en producir: manufacturas o ciencia. Domingo Cavallo, responsable en la \u00faltima parte de la dictadura de estatizar la deuda adquirida por empresas privadas en la especulaci\u00f3n financiera y desde 1990 Ministro de Econom\u00eda, dar\u00eda una clara definici\u00f3n. En setiembre de 1994, enfurecido con datos de una investigadora del CONICET que daban cuenta del incremento en el \u00edndice de desocupaci\u00f3n, se dirigi\u00f3 a ella para \u201cmandarla a lavar los platos\u201d.<\/p>\n<p>La pol\u00edtica cient\u00edfica actu\u00f3 consecuentemente con aquel destino manifiesto, el cual ser\u00eda orgullosamente presentado por el Canciller Guido Di Tella como fruto de las \u201crelaciones carnales\u201d mantenidas con Estados Unidos. Consumir manufacturas y ciencia y proveer materia de prima al mundo desarrollado hab\u00eda sido en los umbrales del siglo XX una exitosa f\u00f3rmula que el neoliberalismo pod\u00eda ahora desempolvar y maquillarla con nuevos <em>tips<\/em> para convertirla en emblema de la modernizaci\u00f3n en un nuevo fin-de-siglo.<\/p>\n<p>En adelante la trayectoria de Milstein se situar\u00eda en el punto m\u00e1s divergente del Estado argentino. La Secretar\u00eda de Ciencia, a la vez que evitaba celosamente recordar los logros del CONICET y especialmente a Milstein, volv\u00eda los ojos al pasado para que ocupara un lugar directivo el otrora ideol\u00f3gico de \u201cla noche de los bastones largos\u201d.<\/p>\n<p>Para 1994, entre la mitad y los dos tercios de los cient\u00edficos argentinos estaban radicados en el exterior. Pero a diferencia de Sadosky, las nuevas autoridades no se mostraban preocupadas por esos datos, como lo hizo saber ante la sociedad de cient\u00edficos argentinos de Estados Unidos (ANACITEC) que los planteaba. La ANACITEC cargaba adem\u00e1s con un antecedente cient\u00edfico notable, aunque \u201cpeligroso\u201d para un <em>status quo<\/em> que sosten\u00eda la impunidad de los genocidas consagrada por un decreto de Menem. Entre sus integrantes se contaban quienes iniciaron las investigaciones gen\u00e9ticas que permitir\u00edan identificar la identidad de beb\u00e9s apropiados durante la dictadura. La respuesta definitiva a los planteos de esa entidad provino de un documento oficial que expresaba que \u201cen estos tiempos de comunicaciones electr\u00f3nicas, preocuparse por la fuga de cerebros es una tonta muestra de un nacionalismo pasado de moda\u201d.<\/p>\n<p>El CONICET fue puesto en discurso cuando Menem recurri\u00f3 a fondos provenientes del presupuesto de becas y subsidios para crear un Instituto con una moderna pista de aterrizaje para vuelos internacionales, en Anillaco, una localidad de 1.000 habitantes donde se hallaba su residencia particular.<\/p>\n<p>Menem fue sucedido en el gobierno por Fernando de la Rua, quien evit\u00f3 modificar el rumbo iniciado en 1989. La deuda externa que en 1976 era de U$S 9.700 millones ascendi\u00f3 a m\u00e1s de U$S 42.000 millones en 1983 y para 2003 llegar\u00eda a U$S 191.296. Durante todo ese lapso en el que nunca pudo reducirse el capital de la deuda, el pago de intereses super\u00f3 la inversi\u00f3n realizada por Argentina en ciencia y educaci\u00f3n en su conjunto.<\/p>\n<p>De hecho, ante presiones constantes del FMI en 1999, la Secretar\u00eda de Ciencia y T\u00e9cnica, elabor\u00f3 un programa de que ten\u00eda como eje central el cierre definitivo del CONICET. El camino elegido no se movi\u00f3 del establecido por el Consenso de Washington y ni el endeudamiento externo ni el ajuste interno impidieron a la Argentina caer en la peor crisis de su historia. Argentina, efectivamente, entr\u00f3 en <em>default<\/em>, y un estallido social termin\u00f3 con el gobierno de De la Rua y tambi\u00e9n con su plan de cerrar el CONICET.<\/p>\n<p>En 2003 comenz\u00f3 la reestructuraci\u00f3n de la deuda en condiciones que hicieron posible pagar intereses, pero tambi\u00e9n reducir capital y, fundamentalmente, permitieron generar el crecimiento del PBI y mejorar la distribuci\u00f3n de la riqueza hasta alcanzar a esferas como la cient\u00edfica. CONICET pas\u00f3 a tener una planta que creci\u00f3 en pocos a\u00f1os en m\u00e1s de dos veces su n\u00famero de agentes, entre los cuales estaban los m\u00e1s de 1.200 los investigadores retornados por un plan de repatriaci\u00f3n de cient\u00edficos emigrados. Luego fue creado el Ministerio de Ciencia, Tecnolog\u00eda e Innovaci\u00f3n Productiva (MINCyT), que pas\u00f3 a articular un vasto conjunto de instituciones que por a\u00f1os hab\u00edan funcionado aisladamente. Entre ellas el Banco Nacional de Datos Gen\u00e9ticos que en 2013 se traslad\u00f3 a una sede propia, como corolario de una etapa en la que, derogadas las leyes y decretos de impunidad, pas\u00f3 a cobrar mayor protagonismo en la recuperaci\u00f3n de la identidad de ni\u00f1os secuestrados durante la dictadura.<\/p>\n<p>Entre fines de 2015 y 2019 un nuevo gobierno liberal, \u201camigo del mercado\u201d seg\u00fan la propia definici\u00f3n de su l\u00edder, Mauricio Macri, produjo una sostenida reducci\u00f3n presupuestaria en el sistema cient\u00edfico. Los principales medios de comunicaci\u00f3n acompa\u00f1aron estas medidas estigmatizando la labor de los cient\u00edficos argentinos atribuy\u00e9ndoles una escasa utilidad. \u201c\u00bfPara qu\u00e9 sirve un cient\u00edfico en Argentina?\u201d volvi\u00f3 a ser la pregunta tautol\u00f3gica que conduc\u00eda avalar grandes recortes presupuestarios. Sin embargo, hubo tambi\u00e9n una utilidad hallada. En mayo de 2018 Argentina recib\u00eda del FMI el mayor cr\u00e9dito que esa instituci\u00f3n haya brindado en toda su historia, con condicionalidades imposibles de cumplir. D\u00edas m\u00e1s tarde el peri\u00f3dico conservador <em>La Naci\u00f3n<\/em> anunciaba la convocatoria a prestar servicios como esp\u00edas de la Agencia Federal de Inteligencia con fondos provenientes del CONICET. Aquello fue parte de un plan de espionaje ilegal que alcanz\u00f3 a pol\u00edticos y actores sociales de la m\u00e1s diversa \u00edndole, como nunca antes hab\u00eda sido desplegado en Argentina desde el retorno de la democracia.<\/p>\n<p>De esta manera, lo que hoy es CONICET, tambi\u00e9n conlleva una enorme dosis de resiliencia. Es la respuesta de la ciencia argentina ante embates recibidos a lo largo de su historia por liberales que solo entienden esa noci\u00f3n como una forma de colocar la econom\u00eda al servicio de la facilitaci\u00f3n de negocios de una \u00e9lite que endeuda dram\u00e1ticamente al pa\u00eds. Para ellos la ciencia pod\u00eda ser \u00fatil si, como Milstein, abandonaba el pa\u00eds por ser jud\u00edo y anarquista, o segu\u00edan el mismo camino los investigadores alcanzados por \u201cla noche de los bastones largos\u201d mientras era destruida la primera computadora de Latinoam\u00e9rica. La ciencia tambi\u00e9n fue \u00fatil en su visi\u00f3n para detectar donde se escond\u00edan \u201csubversivos\u201d en la \u00faltima dictadura, y para Menem esa utilidad estaba en poder hallar un sitio donde ubicar como funcionarios del alto rango a represores de anteriores dictaduras o una fuente de recursos para dotar de mayores beneficios a su propia residencia. Y si De la Rua, solo vio en el CONICET un gasto injustificado que deb\u00eda eliminarse, Macri, en cambio, le encontrar\u00eda la utilidad de disponer de recursos para alimentar una red de espionaje ilegal.<\/p>\n<p>En definitiva, este repaso pretende dar cuenta de que el cuestionamiento al CONICET por su falta utilidad no es una idea nueva ni puede ser desligada de una perspectiva pol\u00edtica que encierra una apelaci\u00f3n enga\u00f1osa a la libertad. Tras ella una elite puede libremente hacer negocios dolarizados que redundan en endeudamientos cuyo pago se socializa en el resto de la poblaci\u00f3n mientras recorta fondos a la ciencia. En tal caso, el ultraderechista Milei viene a agregar un eslab\u00f3n m\u00e1s a la cadena de desprop\u00f3sitos (por ahora s\u00f3lo discursivamente) que la ciencia argentina debi\u00f3 sobrellevar ante una clase dominante para la cual la libertad es la de terminar (y\/o exterminar represivamente) con todo aquello que no le es \u00fatil.<\/p>\n<p>Los procesos de mayor endeudamiento externo fueron tambi\u00e9n los que primarizaron la econom\u00eda y m\u00e1s postergaciones generaron en la ciencia, por eso pretender cerrar el CONICET o desprestigiar la ciencia no tiene nada de nuevo en Argentina. Y tambi\u00e9n all\u00ed la experiencia hist\u00f3rica nos muestra que eso no mejor\u00f3 las condiciones de la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n, todo lo contrario. S\u00f3lo fue el preanuncio de estrategias distractivas ante la aplicaci\u00f3n de pol\u00edticas que tuvieron terribles consecuencias. Respondiendo a la pregunta ret\u00f3rica de Milei sobre el CONICET, podemos finalmente se\u00f1alar que la ciencia produce, entre muchas otras cosas, la capacidad de desarrollar la memoria hist\u00f3rica que ayuda a evitar que las tragedias se repitan como una maldita farsa.<\/p>\n<p>En definitiva, la ciencia ha sido y es, por todo eso, el objeto de embestida de cada nueva forma en que se reciclan los cultores de una fundamentalista idea de libertad asociada a una \u00fanica forma de entenderla asociada a la econom\u00eda. Y tambi\u00e9n la ciencia es lo que Argentina pudo gestar a pesar de su clase dominante, que encubre los demonios que genera con los disfraces de la supuesta novedad surgida por fuera de la pol\u00edtica.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Lea en HCS-Manguinhos:<\/p>\n<p>C\u00f3mo citar este texto: Vallejo, Gustavo. <a href=\"https:\/\/www.revistahcsm.coc.fiocruz.br\/english\/la-ciencia-en-argentina-y-sus-demonios\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">La ciencia en Argentina y sus demonios<\/a>. Hist\u00f3ria, Ci\u00eancias, Sa\u00fade-Manguinhos [blog]. Disponible en\u00a0https:\/\/www.revistahcsm.coc.fiocruz.br\/english\/la-ciencia-en-argentina-y-sus-demonios\/<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.revistahcsm.coc.fiocruz.br\/english\/la-ciencia-argentina-recortada\/\">La ciencia argentina recortada<\/a>\u00a0En la carta de presentaci\u00f3n del \u00faltimo n\u00famero de HCSM, la editora invitada Karina Ramaciotti aborda los ataques contra la ciencia en su pa\u00eds.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.revistahcsm.coc.fiocruz.br\/english\/historia-de-la-ciencia-en-argentina\/\">Historia de la ciencia en Argentina<\/a>\u00a0Para celebrar la victoria de Argentina en el Mundial de f\u00fatbol de Qatar preparamos una selecci\u00f3n de art\u00edculos que ilustran distintos aspectos de la historia de la ciencia y de la medicina en el pa\u00eds.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.revistahcsm.coc.fiocruz.br\/english\/la-polemica-por-el-medico-argentino-ramon-carrillo-en-la-vision-de-dos-historiadores\/\">La pol\u00e9mica por el m\u00e9dico argentino Ram\u00f3n Carrillo en la visi\u00f3n de dos historiadores<\/a>\u00a0Tan pronto como se public\u00f3 la noticia del billete de 5.000 pesos, surgieron hip\u00f3tesis sobre una supuesta admiraci\u00f3n de Carrillo por la ideolog\u00eda nazi. Dos historiadores argentinos \u2013 Karina Ramacciotti y Gustavo Vallejo \u2013 presentan sus puntos de vista sobre el caso.<\/p>\n<div class=\"post-meta clearfix\"><\/div>\n<div class=\"post-meta clearfix\"><a href=\"https:\/\/www.revistahcsm.coc.fiocruz.br\/english\/nuevos-aportes-a-la-historia-de-la-eugenesia\/\">Nuevos aportes a la historia de la eugenesia<\/a>\u00a0Rese\u00f1a del libro \u201cUna historia de la eugenesia. Argentina y las redes biopol\u00edticas internacionales (1912-1945)\u201d, de Marisa Miranda y Gustavo Vallejo, a cargo de H\u00e9ctor Palma (Universidad Nacional de San Martin).<br \/>\n<a href=\"https:\/\/www.revistahcsm.coc.fiocruz.br\/english\/una-eugenesia-latina\/\">Una eugenesia latina<\/a>\u00a0Marisa Miranda y Gustavo Vallejo, editores invitados del \u00faltimo n\u00famero de HCS-Manguinhos, analizan las diferencias entre las denominadas eugenesia anglosajona y eugenesia latina.<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El investigador Gustavo Vallejo analiza las amenazas a la ciencia argentina, especialmente ante el crecimiento de la ultraderecha en el pa\u00eds.<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":15330,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_price":"","_stock":"","_tribe_ticket_header":"","_tribe_default_ticket_provider":"","_tribe_ticket_capacity":"0","_ticket_start_date":"","_ticket_end_date":"","_tribe_ticket_show_description":"","_tribe_ticket_show_not_going":false,"_tribe_ticket_use_global_stock":"","_tribe_ticket_global_stock_level":"","_global_stock_mode":"","_global_stock_cap":"","_tribe_rsvp_for_event":"","_tribe_ticket_going_count":"","_tribe_ticket_not_going_count":"","_tribe_tickets_list":"[]","_tribe_ticket_has_attendee_info_fields":false,"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-15327","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-highlights"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistahcsm.coc.fiocruz.br\/english\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15327","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistahcsm.coc.fiocruz.br\/english\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistahcsm.coc.fiocruz.br\/english\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistahcsm.coc.fiocruz.br\/english\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistahcsm.coc.fiocruz.br\/english\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15327"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/revistahcsm.coc.fiocruz.br\/english\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15327\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":15408,"href":"https:\/\/revistahcsm.coc.fiocruz.br\/english\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15327\/revisions\/15408"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistahcsm.coc.fiocruz.br\/english\/wp-json\/wp\/v2\/media\/15330"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistahcsm.coc.fiocruz.br\/english\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15327"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistahcsm.coc.fiocruz.br\/english\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15327"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistahcsm.coc.fiocruz.br\/english\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15327"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}